El papel de la familia en el abordaje de los Trastornos de la Conducta Alimentaria

La familia desempeña un papel clave en el proceso de recuperación de los TCA. En este artículo exploramos cómo la cohesión, la comunicación y el apoyo familiar influyen en el tratamiento y por qué la intervención familiar es una estrategia terapéutica fundamental.

Laura Betés Psicóloga experta en TCA

1/16/2026

Estudios muestran que en familias con miembros que padecen TCA, hay menor cohesión, flexibilidad, expresión emocional y comunicación, así como mayor rechazo y sobreprotección paterna, en comparación con familias sin TCA.

Además, las evidencias sugieren que cuando las familias son flexibles y comprensivas, pueden mitigar los efectos de los factores socioculturales, como la presión por el ideal de delgadez, contribuyendo a que sus hijos desarrollen una imagen corporal más positiva.

La participación de la familia en el tratamiento de los trastornos alimentarios es clave y puede cumplir dos funciones principales: 1) ser una fuente de apoyo físico y emocional durante la recuperación y, 2) ofrecer un entorno terapéutico al abordar las dinámicas familiares que puedan haber contribuido al problema, como heridas emocionales no resueltas.

Por tanto, es crucial que la familia brinde apoyo de manera equilibrada, evitando un involucramiento excesivo que pueda afectar la autonomía e identidad de la persona en recuperación.

En este contexto, la intervención familiar se considera una de las estrategias más efectivas para el tratamiento de estos trastornos, ya que las relaciones 
familiares suelen verse afectadas negativamente por la presencia del TCA.