Distorsiones cognitivas en los TCA
Las distorsiones cognitivas son pensamientos irracionales o sesgados que pueden influir en las emociones y comportamientos de una persona.
Laura Betés Psicóloga Experta en TCA
1/20/20262 min read
En el caso de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o el trastorno por atracón, las distorsiones cognitivas son comunes y pueden contribuir al mantenimiento y la exacerbación del trastorno.
Algunas de las distorsiones cognitivas específicas que se encuentran en los TCA incluyen:
-Pensamiento dicotómico: Ver las situaciones en términos absolutos, como “todo o nada”, “buenas o malas», «gordo o delgado». Por ejemplo, una persona con anorexia podría considerar que solo es aceptable estar extremadamente delgado y que cualquier peso por encima de cierto umbral es inaceptable.
-Sobre-generalización: Extrapolación de un evento específico a una conclusión generalizada. Por ejemplo, una persona con bulimia nerviosa podría tener un atracón ocasional y concluir que es una «fracasada total» en el control de su alimentación.
-Filtrado mental: Centrarse exclusivamente en los aspectos negativos de una situación mientras se ignoran los positivos. Por ejemplo, una persona con anorexia puede ignorar los cumplidos sobre su apariencia y enfocarse únicamente en las críticas percibidas sobre su peso.
-Catastrofización: Exagerar las consecuencias de un evento o situación. Por ejemplo, una persona con anorexia nerviosa podría creer que ganar un poco de peso llevará a un aumento descontrolado y permanente de peso.
-Etiquetado: Asignar etiquetas negativas a uno mismo o a los demás en función de errores o defectos percibidos. Por ejemplo, una persona con anorexia podría etiquetarse a sí misma como «gorda; o fracasada»; si come más de lo planeado.
-Control excesivo de pensamiento: La creencia de que controlar los pensamientos es fundamental para el control de la vida en general. Por ejemplo, una persona con anorexia puede sentir la necesidad de controlar obsesivamente cada pensamiento relacionado con la comida y el peso.
Estas distorsiones cognitivas pueden ser desafiantes de abordar, pero la terapia cognitivo-conductual (TCC) y otras formas de terapia pueden ayudar a las personas con TCA a identificar y desafiar estos pensamientos distorsionados para desarrollar una perspectiva más realista y saludable sobre la alimentación, el peso y la imagen corporal.


